Los pensamientos intrusivos son pensamientos o escenarios mentales no deseados que aparecen en nuestra mente, muchas veces sin previo aviso. Estos pensamientos intrusivos pueden ser aterradores, incómodos, irritantes o vergonzosos. El hecho de tener pensamientos intrusivos sobre algo no significa que sean importantes o que tengan un gran significado. Todos los tenemos y, aunque se sienten pesados por las emociones que conllevan, no son diferentes de cualquier otro pensamiento “normal”.
Aquí hay cinco cosas que puedes intentar para manejar y mitigar estos pensamientos intrusivos.
Consejo #1: Mantén la calma: Mantener la calma es uno de los primeros pasos para superar los pensamientos intrusivos no deseados. Cuando surge un pensamiento incómodo, intenta respirar profundo y realiza técnicas de anclaje como la respiración cuadrada.
Consejo #2: No los combatas: “Combatir” los pensamientos intrusivos significa involucrarse con ellos e intentar argumentar contra lo que dicen. Imagina que tienes un pensamiento intrusivo mientras cortas verduras y tu mente de repente dice “¿y si le hago daño a alguien con este cuchillo?”. En lugar de decirte algo como “yo jamás haría eso, no soy una persona violenta”, intenta ignorar el pensamiento y dejarlo pasar como si no significara nada.
Consejo #3: Comprende su significado: El hecho de que ciertos pensamientos intrusivos reaparezcan con más frecuencia que otros no significa que tengan algún “significado más profundo”. Los pensamientos intrusivos reaparecen debido a nuestras reacciones exacerbadas ante ellos. Sabiendo esto, encuentra consuelo al entender que, al tener una reacción adversa ante un pensamiento intrusivo, en el fondo sabes que no es algo en lo que crees.
Consejo #4: Sé amable contigo mismo/a: Intentar superar los pensamientos intrusivos no es fácil. Es un proceso largo y a menudo difícil que requiere mucha práctica. Sé amable contigo si lo encuentras desafiante y entiende que está bien no conquistar estos pensamientos rápidamente. Si hubiera una manera mágica y sencilla de detenerlos, ya la habrías aplicado.
Consejo #5: Recuerda que no puedes “controlar” los pensamientos: Uno de los detalles clave sobre los pensamientos intrusivos es que cuanto más los rumiamos, con más fuerza regresan. A estas alturas, ya se ha establecido que tus pensamientos intrusivos generan incomodidad, enojo y a veces confusión. Es natural intentar cambiar tu forma de pensar y tratar de “detener” estos pensamientos. Esto no es posible; en cambio, dite a ti mismo/a: “estos son solo pensamientos, y también pasarán” cuando te veas superado/a por uno de ellos.
Si buscas ayuda para manejar los pensamientos intrusivos, podemos ayudarte. Contacta a Max Boenisch en max@treehousecounselingoregon.com o visita el perfil de Max aquí.
Cita: Seif, M. N., & Annis, S. (2019). Overcoming unwanted intrusive thoughts Martin N. Seif. New Harbinger Publications.





