Muchas personas se han identificado con algo llamado Disforia Sensible al Rechazo, también conocida como RSD por sus siglas en inglés (Rejection Sensitivity Dysphoria). Aunque actualmente no es un diagnóstico médico oficial, es una forma de describir un tipo específico de desregulación emocional relacionado con el rechazo y el fracaso.
¿Qué es la RSD?
La RSD se define como experimentar un dolor emocional intenso como resultado de sentirse rechazado o como un fracaso. Se observa con mayor frecuencia en personas con TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad), aunque también puede presentarse en personas con trastornos del estado de ánimo. Aunque todavía existe poca evidencia científica sobre la RSD, algunos investigadores han encontrado que podría estar relacionada con diferencias en la forma en que ciertas estructuras cerebrales regulan las emociones en personas neurodivergentes.
¿Cuáles son los síntomas de la RSD?
Aunque cada persona es diferente, quienes experimentan RSD pueden sentirse avergonzados con facilidad, presentar baja autoestima, sentir enojo o experimentar una tristeza intensa cuando perciben rechazo. También es común que intenten complacer constantemente a los demás para evitar sentirse rechazados, o que eviten iniciar proyectos por miedo a fracasar.
Otra característica frecuente de la RSD es el perfeccionismo, ya que algunas personas sienten la necesidad de hacerlo todo perfectamente para evitar el fracaso o el rechazo. Además, algunas personas con RSD pueden experimentar depresión intensa como consecuencia del rechazo percibido.
¿Qué debo hacer si sospecho que tengo RSD?
Si crees que podrías tener RSD, existen varias opciones que puedes considerar:
- Habla con un profesional de la salud para evaluar si podrías tener TDAH.
- Busca un terapeuta con quien te sientas cómodo. Un terapeuta puede ayudarte a desarrollar nuevas formas de pensar y brindarte estrategias y herramientas para manejar los síntomas relacionados con la RSD.
- Practica el autocuidado para cuidar tu mente, tu cuerpo y tu bienestar general.
- Aunque actualmente no existen medicamentos aprobados específicamente para tratar la RSD, algunos médicos pueden recetar ciertos medicamentos para este propósito, como estimulantes, agonistas de los receptores alfa-2 e inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO). Mientras que los IMAO pueden ayudar a tratar la depresión, los estimulantes y los agonistas alfa-2 pueden aumentar la actividad en determinadas áreas del cerebro relacionadas con la regulación emocional, lo que podría ayudar a disminuir los síntomas de la RSD.
Sin embargo, es muy importante consultar con tu médico de atención primaria o con otro profesional de la salud antes de comenzar cualquier tipo de medicamento.
Sources: Rejection Sensitive Dysphoria (RSD). (2025, October 29). Cleveland Clinic





