Pasar de la concienciación a la acción. Cómo todos podemos contribuir a la prevención del suicidio.
Esta es la parte 2 de mi serie de tres partes sobre el suicidio. Lee la Parte 1 aquí.
¿Lista para la parte 3? Lee aquí.
Una vez que comprendemos qué pone a alguien en riesgo de suicidio, el siguiente paso es aprender qué nos ayuda a mantenernos seguros y cómo podemos responder para mantener seguros a los demás. La prevención no se trata solo de momentos de crisis, sino también de fomentar una comunidad y una cultura de cuidado, conexión y accesibilidad. Todos tenemos un papel que desempeñar, desde comunicarnos con un amigo hasta apoyar iniciativas más amplias de salud mental en nuestras comunidades.
Factores protectores
Si bien los factores de riesgo aumentan la vulnerabilidad, los factores protectores actúan como un amortiguador contra los pensamientos suicidas o las conductas de autolesión o suicidio. El Centro de Recursos para la Prevención del Suicidio define los factores protectores como «características que hacen menos probable que las personas consideren, intenten o mueran por suicidio» (https://www.psychiatry.org/patients-families/suicide-prevention). La Fundación Americana para la Prevención del Suicidio ofrece los siguientes ejemplos de factores protectores:
- Acceso a atención de salud mental y proactividad en el cuidado de la salud mental
- Sentirse conectado al apoyo familiar y comunitario
- Habilidades de resolución de problemas y afrontamiento
- Acceso limitado a medios letales
- Creencias culturales y religiosas que fomentan la conexión y la búsqueda de ayuda, desalientan las conductas suicidas o generan un fuerte sentido de propósito o autoestima
https://afsp.org/risk-factors-protective-factors-and-warning-signs/#risk-factors
Fomentar estos factores protectores, tanto a nivel individual como comunitario, es una parte esencial de la prevención.
Intervenciones breves
Las intervenciones breves basadas en evidencia pueden brindar apoyo inmediato a las personas en crisis.
- Intervención de planificación de seguridad (SPI): Un proceso colaborativo entre una persona y un clínico que identifica estrategias de afrontamiento personalizadas y apoyos a utilizar durante una crisis.
- Consejería sobre medios letales (LMC): Implica trabajar con personas y familias sobre la importancia de reducir o eliminar de manera segura el acceso a medios letales en el hogar.
- Planificación de respuesta a crisis (CRP): Se centra en comprender los pensamientos, emociones, conductas y factores de riesgo únicos de cada persona que aumentan su vulnerabilidad al suicidio cuando enfrenta factores estresantes o desencadenantes. La CRP implica desarrollar un plan individualizado y escrito que incluye estrategias, recordatorios y herramientas para navegar de manera segura y efectiva los momentos de crisis.
Cada una de estas intervenciones se centra en la colaboración, la seguridad y el empoderamiento (https://afsp.org/therapies/).
Enfoques terapéuticos a largo plazo
Las opciones de tratamiento a largo plazo abordan los problemas subyacentes y ayudan a las personas a desarrollar habilidades para un cambio duradero:
- Gestión y Evaluación Colaborativa de la Suicidalidad (CAMS): Ayuda a las personas a identificar y trabajar los «desencadenantes suicidas» en sus vidas (https://afsp.org/therapies/).
- Terapia Cognitivo-Conductual para la Prevención del Suicidio (CBT-SP): Se enfoca en ayudar a las personas a cambiar patrones de pensamiento automáticos poco útiles y desarrollar nuevas estrategias de afrontamiento. En la CBT-SP, la conducta suicida se trata como el problema central a abordar, en lugar de verse únicamente como un síntoma de una condición de salud mental subyacente (https://afsp.org/therapies/).
- Terapia Dialéctico-Conductual (DBT): Apoya la regulación emocional, la tolerancia al malestar y la construcción de «una vida que valga la pena vivir». La DBT enfatiza la comprensión e integración de pensamientos y sentimientos contradictorios, lo que reduce las reacciones impulsivas y favorece respuestas más saludables en situaciones emocionalmente intensas (https://afsp.org/therapies/).
- Terapia Familiar Basada en el Apego (ABFT): Ayuda a los adolescentes y sus familias a fortalecer la comunicación y la conexión emocional. La ABFT aborda cómo las dificultades en el apego familiar pueden contribuir a la depresión y las reacciones emocionales intensas, y apoya el desarrollo de estrategias de afrontamiento más saludables para gestionar el estrés y reducir las conductas suicidas (https://afsp.org/therapies/).
- Terapia del Duelo Prolongado (PGT): Apoya el proceso natural de sanación, guiando a las personas hacia la reconexión con la vida y el reencuentro con el sentido de vida. También ha demostrado ser útil para quienes están de duelo por una muerte por suicidio (https://afsp.org/therapies/).
La medicación, junto con la terapia, también puede ser parte de un plan de tratamiento efectivo. La medicación debe discutirse cuidadosamente con un proveedor calificado (https://afsp.org/therapies/).
Intervenciones comunitarias y a nivel macro
La prevención del suicidio no es solo una preocupación individual, sino también una prioridad de salud pública.
Las iniciativas comunitarias y escolares, como los programas de apoyo entre pares y las campañas de sensibilización, también fortalecen los esfuerzos de prevención. Integrar la prevención del suicidio en los entornos de atención primaria de salud ayuda a garantizar un apoyo más temprano y una conexión continua con la atención (https://www.paho.org/en/topics/suicide-prevention).
En junio de 2021, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó la iniciativa LIVE LIFE, que delineó cuatro intervenciones clave para ayudar a prevenir el suicidio a nivel mundial:
- Limitar el acceso a los medios de suicidio
- Trabajar con los medios de comunicación para una cobertura responsable
- Fomentar habilidades socioemocionales en adolescentes
- Identificación temprana, evaluación, manejo y seguimiento de cualquier persona afectada por pensamientos y conductas suicidas (https://www.paho.org/en/topics/suicide-prevention).
De manera similar a las iniciativas delineadas por la OMS, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) enfatiza que ampliar el acceso a la atención de salud mental, fortalecer los sistemas de respuesta a crisis y reducir el estigma en torno a la búsqueda de ayuda son estrategias clave basadas en evidencia para la prevención del suicidio (https://www.paho.org/en/topics/suicide-prevention). Estos enfoques se centran en crear entornos de apoyo donde las personas puedan pedir ayuda sin temor a ser juzgadas, garantizando que la atención oportuna y efectiva esté disponible para quienes la necesitan.
Apoyarte a ti mismo y a los demás
Si tú o alguien que conoces está luchando con ideación suicida, recuerda: no tienes que atravesar esto solo.
- Aprende consejos prácticos, técnicas de arraigo y autocuidado a través de recursos como Mind UK o el Kit de Herramientas para Crisis de Fireweed Collective.
- Explora aplicaciones móviles diseñadas para apoyar la salud mental y la prevención del suicidio a través de la Asociación Americana de Psicología (APA).
- Consulta este PDF titulado Estrategias de autocuidado para la resiliencia de la Fundación Americana para la Prevención del Suicidio (AFSP).
Al apoyar a otros, #BeThe1To describe cinco pasos útiles:
- Pregunta – Preguntar «¿Estás pensando en el suicidio?» de manera directa y sin prejuicios comunica que estás abierto a hablar sobre el tema. Las investigaciones han demostrado que preguntar no aumenta el riesgo y puede reducir la ideación suicida.
- Está ahí – Esto puede significar estar físicamente presente, hablar por teléfono o mostrar apoyo de otra manera significativa.
- Mantén la seguridad – Haz preguntas para establecer la seguridad inmediata y reducir el acceso a medios letales.
- Ayúdalo a conectarse – Ayuda a establecer una red de seguridad a través de líneas de crisis, seres queridos o apoyo profesional.
- Da seguimiento – Enviar un mensaje, llamar o comunicarse para verificar cómo está alguien puede marcar una diferencia significativa.
La prevención del suicidio se trata, en última instancia, de conexión: recordarnos mutuamente que no necesitamos cargar tanto dolor solos. Ya sea a través de conversaciones, esfuerzos comunitarios o cambios de política, cada acto de cuidado marca la diferencia.
Si estás en crisis o necesitas apoyo inmediato, comunícate con uno de los siguientes recursos gratuitos, confidenciales y disponibles las 24 horas del día, los 7 días de la semana:
- Línea de Crisis de Salud Conductual del Condado de Washington: Llama al (503) 291-9111
- Línea de Crisis de Salud Conductual del Condado de Multnomah: Llama al (503) 988-4888
- Línea Nacional de Crisis y Suicidio: Marca el 988
Si estás experimentando una emergencia que pone en peligro tu vida, llama al 911 o dirígete al servicio de urgencias más cercano.
Referencias:
- Prevención del suicidio – OPS/OMS | Organización Panamericana de la Salud
- Prevención del suicidio – Asociación Americana de Psiquiatría (APA)
- Intervenciones y tratamientos para la prevención del suicidio | Fundación Americana para la Prevención del Suicidio (AFSP)
- Rethink Mental Illness: Pensamientos suicidas – Cómo apoyar a alguien
- Qué hacer cuando alguien está en riesgo | Fundación Americana para la Prevención del Suicidio (AFSP)
- Cómo los 5 pasos pueden ayudar a alguien con pensamientos suicidas – #BeThe1To





